lunes, 28 de enero de 2013


La denuncia social


La falta de control de la campaña política dejó de ser un secreto a voces, para convertirse en una denuncia social en Santo Domingo.

A pesar de que el artículo 207 del Código de la Democracia establece que los candidatos no pueden formar parte de la inauguración de obras públicas; en varios actos se nota la presencia de los postulantes a un curul en el Legislativo.

La primera aparición oficial se registró el 9 de enero, fecha en la que el Ministro de Seguridad, Homero Arellano, realizó un recorrido por las instalaciones del ECU-911, ubicadas en la Avenida Río Toachi. Aquel día los cuatro candidatos a asambleístas por el partido del Oficialismo formaron parte del acto.

Con su presencia se hizo notorio que el mero acto pasó a ser una plataforma para promocionar su imagen ante la comunidad.

La historia se repitió el 19 de enero cuando el Municipio inauguró cuatro obras de co-gestión. Los banderines verdes y las camisetas con el rostro de Willian Garzón, segundo candidato por Alianza País, eran parte del panorama. 
Demostrando que el aparataje del partido de Gobierno gana espacio, a diferencia de otras tiendas políticas.


Voces Ciudadanas

El ciudadano común o diría los 281.136 electores, que forman parte del padrón de la provincia, también son testigos críticos de lo que sucede. 


A diario se escucha en el bus o en las largas filas del pago de servicios básicos las pláticas de ciudadanos, quienes dejaron de ser parte de una sociedad "ciega, sorda y muda", para desde sus propios espacios hacer una denuncia social.


Una denuncia que tal vez no llegue a la Contraloría, ente encargado de regular la utilización de recursos públicos para fines políticos, pero que hará eco en el resto de personas.


Y me preguntó por qué será que la gente le perdió la fe a las denuncias. Tal vez porque solo quedan en el papel y no llegan más allá, no hay investigación, ni responsables.

Por eso el "boom" de la denuncia social.

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