La denuncia social
La falta de control de la campaña política dejó de ser un secreto a voces, para convertirse en una denuncia social en Santo Domingo.
A pesar de que
el artículo 207 del Código de la Democracia
establece que los candidatos no pueden formar parte de la inauguración de obras
públicas; en varios actos se nota la presencia de los postulantes a un curul en
el Legislativo.
La primera aparición
oficial se registró el 9 de enero, fecha en la que el Ministro de Seguridad, Homero
Arellano, realizó un recorrido por las instalaciones del ECU-911, ubicadas en la
Avenida Río Toachi. Aquel día los cuatro candidatos a asambleístas por el partido
del Oficialismo formaron parte del acto.
Con su presencia
se hizo notorio que el mero acto pasó a ser una plataforma para promocionar su imagen
ante la comunidad.
La historia
se repitió el 19 de enero cuando el Municipio inauguró cuatro obras de co-gestión. Los banderines verdes
y las camisetas con el rostro de Willian Garzón, segundo candidato por Alianza País,
eran parte del panorama.
Demostrando que el aparataje del partido de Gobierno gana
espacio, a diferencia de otras tiendas políticas.
Voces Ciudadanas
El ciudadano
común o diría los 281.136 electores, que forman parte del padrón de la provincia,
también son testigos críticos de lo que sucede.
A diario se escucha en el bus o
en las largas filas del pago de servicios básicos las pláticas de ciudadanos, quienes
dejaron de ser parte de una sociedad "ciega, sorda y muda", para desde
sus propios espacios hacer una denuncia social.
Una denuncia
que tal vez no llegue a la Contraloría, ente encargado de regular la utilización
de recursos públicos para fines políticos, pero que hará eco en el resto de personas.
Y me preguntó
por qué será que la gente le perdió la fe a las denuncias. Tal vez porque solo quedan en el papel y no llegan
más allá, no hay investigación,
ni responsables.
Por eso el "boom"
de la denuncia social.
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